Compartimos las palabras que nos llegaron de parte de Paola, madre de un paciente de nuestra fundación. 

Quería compartir mi experiencia. Me llamo Paola y tengo un hijo hermoso de 12 años. Cuando él tenía 11, sentía un dolor que le impedía caminar, y me recomendaron que viera al doctor Bruno Politti. Cuando llegué a la consulta me encontré con un ser excelente. 

Ese mismo día me solicitó hacerle una biopsia. Después de un tiempo de espera, le diagnosticaron tumor maligno de peroné. Sentí que el cielo se me caía encima, miraba a mi hijo y con esa inocencia que solo ellos tienen, me convencí que esto no me podía vencer. 

Creo en las personas que se cruzan en el momento indicado, son ángeles vestidos de personas y fueron, junto a mi familia, los que me ayudaron en todo. El amor y la oración son motores increíbles para poder seguir.

Marcos pudo terminar la primaria rindiendo libre, ahora continúa con su quimioterapia. ¡Pero Dios todo lo puede, iluminando al doctor Bruno Politti!

Agradezco al doctor por su amabilidad y su gran corazón desde el primer día que atendió a mi niño, y a su grupo de trabajo excelente. 

Besos a todos. Paola.