En 2008, de la mano del doctor Politi, se realizó el primer injerto óseo en hospital público del NOA

El primer trasplante óseo cadavérico en un centro médico público del NOA se llevó a cabo con el aporte de un banco de tejidos de Buenos Aires en el Hospital Padilla, informaron los médicos Teófilo Prado y Bruno Politi; ambos estuvieron al frente del equipo que realizó la intervención quirúrgica, que duró ocho horas.

 

"Estoy muy bien; no sentí nada de dolor", señaló Romina de los Angeles Segovia, de 16 años, que vive en esta ciudad y que espera poder volver al colegio el año próximo. "Este año no pude ir debido a que no podía caminar", explicó.

 

La jovencita tenía un tumor en el fémur derecho, cerca de la cadera. "Procedimos a extirpar el tumor, lo que insumió un tiempo prolongado, y después se realizó un injerto óseo, para lo que previamente habíamos recurrido al banco de tejidos", dijo Politi. "Si no se practicaba esta cirugía, corría serio peligro la cadera de la joven, y era una pena, por la edad que tiene, que hubiéramos tenido que recurrir a una prótesis -añadió-. El trasplante biológico le permitirá a Romina conservar su cadera con hueso humano".

 

La joven debe permanecer durante varios meses sin apoyar la pierna para permitir una completa fijación del injerto. "Calculamos que en febrero o marzo del año próximo la paciente podrá asentar su pie en el piso en forma suave; de a poco lo irá haciendo cada vez con más fuerza, y finalmente podrá caminar", indicó Politi, que tiene 33 años y lleva ocho ejerciendo su profesión. El médico aclaró que el tejido óseo utilizado fue obtenido por una donación realizada bajo normas del Incucai.

 

Prado, a su vez, dijo que la complejidad de la cirugía hizo que demorara muchas horas. "Comenzamos a las 7 y terminamos a las 15", señaló. Destacó además que quienes están a cargo del hospital hicieron una apuesta fuerte en el área de Ortopedia y Traumatología, con tecnología y equipamiento de alto nivel. No obstante, observó, todo el equipamiento de nada serviría si no se contara con personal capacitado. "Aquí apostamos a la especialización del personal médico y esto no se consigue de un día para el otro", sostuvo. Contó entonces que Politi hizo su especialización en el Hospital Italiano y que otros médicos fueron también a nosocomios porteños para capacitarse. "Tanto el hospital como el profesional deben tener un puntaje que otorga el Cucai para este tipo de operaciones", explicó.

 

La madre de Romina, María Eugenia Yllan, agradeció la tarea de los médicos. "El equipo que operó a mi hija puso un gran empeño. Esto no lo hubiéramos podido costear por nuestra cuenta porque somos una familia humilde. Mi esposo hace changas de panadería y con eso vivimos", dijo.

 

Publicado el 3 de septiembre de 2008 en el diario La Gaceta. (https://www.lagaceta.com.ar/nota/288751/informacion-general/joven-salvo-cadera-gracias-operacion-padilla.html)